El CatoblepasSeparata de la revista El Catoblepas • ISSN 1579-3974
publicada por Nódulo Materialista • nodulo.org

El Catoblepas
ISSN 1579-3974

director: Ismael Carvallo · coordina: María Santillana

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El Catoblepas, revista crítica del presente, inicia su andadura en marzo de 2002, publicada por nódulo materialista, y con una periodicidad mensual, con la novedad, entonces, de que todos sus contenidos ya podían ser consultados libremente por internet. La revista está coordinada por María Santillana Acosta, y su consejo de redacción estaba formado en 2002 por: Montserrat Abad Ortiz, Sharon Calderón Gordo, Lino Camprubí Bueno, José Bolívar Cimadevilla Álvarez, Javier Delgado Palomar, Alfonso Fernández Tresguerres, Pelayo García Sierra, Felipe Giménez Pérez, Arancha Godoy, Atilana Guerrero Sánchez, Nicole Holzenthal, Pedro Insua Rodríguez, Jorge Lombardero Álvarez, José Carlos Lorenzo Heres, Marcos Morán Gutiérrez, Daniel Muñoz Crespo, Iñigo Ongay de Felipe, Eliseo Rabadán Fernández, José Manuel Rodríguez Pardo, José Manuel Silvero Arévalos y Félix Valdés García.

Catoblepas en griego quiere decir «que mira a la tierra». El catoblepas, como animal que mira hacia abajo, fue citado entre los griegos por Elieno, Ateneo y Arquelao, y entre los latinos por Plinio, Solino y Pomponio Mela. Le atribuían los clásicos la capacidad de matar a quien viera sus ojos –una capacidad en cierto modo inversa a la del basilisco, que destruye cuanto mira– e incluso cierta bondad al no apartar su mirada del suelo, para no ejercer su mortífero poder. Entre los modernos, el alucinado naturalista polaco Juan Jonston (1603-1675) imaginó el catoblepas como voluminoso cuadrúpedo, que Gustavo Flaubert (1821-1880), en las sucesivas versiones que fabuló de las tentaciones de San Antonio (1849, 1856, 1874), fue haciendo evolucionar hasta una suerte de búfalo negro del que pende cabeza de cerdo que se arrastra por el suelo. Recopiladores posteriores como Jorge Luis Borges (1899-1986) han contribuido a difundir esta suposición estúpida. Se conoce que estos modernos no pudieron ver la piel de un catoblepas llevado por Mario a Roma y depositado en el Templo de Hércules, muerto a distancia por jinetes libios tras fulminar a varios soldados en la guerra contra Yugurta.

Catoblepas según Jan Jonston 1647
Jan Jonston (1603-1675), Historia naturalis de quadrupedibus, Amsterdam 1647

La revista El Catoblepas quiere también mirar a la tierra, a la realidad, y en ella caben artículos y comentarios críticos sobre cualquier asunto de actualidad, críticas de libros, de opiniones, de películas, de programas de televisión, de actuaciones políticas, &c. El Catoblepas se preocupa por el presente, es decir, por cualquier cosa que pueda suceder en el mundo, aunque, como es natural, prestará especial atención a lo que sucede en los distintos Estados que en distintos continentes se sirven de la lengua española y de la portuguesa.

Los artículos publicados por El Catoblepas llevan la firma de sus autores, y antes de ser publicados se someten a la correspondiente evaluación. No se toman en cuenta artículos sin firma, con pseudónimo o en los que no se pueda acreditar la personalidad del autor. Los autores serán los únicos responsables de sus textos. Las posibles réplicas, polémicas, respuestas, &c., irán apareciendo en sucesivos números de la revista.

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