El Catoblepas · número 213 · octubre-diciembre 2025 · página 3

Oscuridad a mediodía
Manuel Vidal Estévez
Los diez de Hollywood

Los Diez de Hollywood fue el nombre que la prensa utilizó para designar a un grupo de personas relacionadas con la industria del cine estadounidense y que fueron incluidos en la llamada lista negra de los estudios de Hollywood durante el período del «macartismo»,{1} término acuñado por una periodista que se enfrentó al senador Joseph McCarty desde los primeros momentos de su carrera. Acusados de obstrucción a las labores del Congreso de los Estados Unidos por negarse a declarar ante el Comité de Actividades Antiestadounidenses, de John Parnell Thomas, destinado a “investigar” una supuesta infiltración comunista en las filas de los profesionales de Hollywood. Pese a ser una medida impopular en los propios Estados Unidos, la llamada “caza de brujas”, tuvo como máximo exponente al senador Joseph McCarthy. Éste obtuvo el apoyo de los principales ejecutivos de los estudios, quienes firmaron la conocida Declaración Waldorf –por el nombre del famoso hotel Waldorf Astoria en el que se firmó– en la que, como consecuencia de su negativa a declarar y su intento de atacar a la comisión como anticonstitucional, los señalados fueron encarcelados y despedidos de sus empleos indefinidamente hasta que declarasen y demostrasen no ser comunistas, además de obstaculizar cuando no vetar su actividad profesional. Los llamados Diez de Hollywood, componentes de la primera lista negra de la historia del cine, eran: Alvah Bessie, guionista; Herbert Biberman, guionista y director; Lester Cole, guionista; Edward Dmytryk, director; Ring Lardner Jr, guionista; John Howard Lawson, guionista; Albert Maltz, guionista; Samuel Ornitz, guionista; Adrian Scott, productor y guionista; Dalton Trumbo, novelista, guionista y director. A la memoria de todos ellos dedicamos este artículo.
Innecesario es decir que no vamos a pormenorizar aquí en los motivos de las listas negras de Hollywood y como llegó a formarse el grupo conocido como Los diez de Hollywood. Historia ya suficientemente documentada. Pero es necesario señalar al menos unos cuantos detalles para comprender el contexto sociohistórico y político de la época, así como sus efectos en muchos profesionales del cine. Y también recordaremos algunos detalles que evidencian la estupidez de los criterios que bastaban para observar la denuncia y fundamentar las acusaciones. Los diez a los que recordamos en este artículo son los que la historia evoca bajo el nombre The Hollywood Ten, o, en español, Los diez de Hollywood. Y la primera frase del enunciado de este texto evoca el título original de la novela de Arthur Koestler, que en nuestro país se tituló El cero y el infinito. Dicho queda. Vayamos a lo nuestro, por brevemente que sea.
Como es de sobra conocido el HUAC{2} se creó en 1938. No obstante, Edgar Hoover, director del FBI desde su creación en 1924 hasta su muerte, en 1972, llevaba interesándose por el comunismo en Hollywood desde la década de 1930, pero únicamente en su modalidad de “activismo sindical” (Humphries, 2009, pág. 120). Un experto del FBI ha llegado afirmar que, en realidad, fue el FBI quien creó el HUAC proporcionando a los investigadores del comité de forma ilegal, puesto que ninguno de los comparecientes estaba acusado de ningún delito, información extraída de sus archivos para responder a todas las peticiones de ella que se le hacían. Como manifestó en 1957 uno de los investigadores de la HUAC, “de no haber sido por la Oficina {Federal de Investigación} no habríamos sido capaces de dedicarnos a eso de la noche a la mañana” (Humphries, 2009, pág. 29).
Para empezar, recordemos, además, que el superfamoso Henry Ford, que se hizo multimillonario con la invención del automóvil, “acusó a los judíos de controlar Hollywood y difundir propaganda judía”. Por ello recibió una medalla que le impuso nada menos que el propio Hitler. Todo esto era absolutamente conocido, como también lo era «la simpatía hacia la ideología nazi y el antisemitismo manifestado por los miembros del HUAC» (Humphries, 2009, pág. 27).
Como bien señala Roman Gubern, «en marzo de 1947, se inició un nuevo tipo de intervencionismo sin precedentes en la industria del cine americano. En el curso de este mes, la Comisión de Actividades Antiamericanas, presidida por J. Parnell Thomas, se reunió y después de varias deliberaciones anunció su intención de efectuar una investigación secreta sobre la infiltración comunista en el cine» (Gubern, 1987, pág. 22).
El año 1947, es justamente el año en que Dmytryk realizó Encrucijada de odios (Crosffire), la película con la que atrajo sobre él toda la atención de la Comisión de Actividades Antiamericanas (House Un-American Activities committee), conocida por su acrónimo HUAC. Acaso porque en ella se resumen dos de los aspectos fundamentales que atraían siempre la atención de la HUAC: xenofobia, particularizada especialmente en el antisemitismo, que unidos al antimilitarismo, por sutilmente que fuese, componían una mezcla explosiva ideal. La película de Dmytryk los reunía, con sutileza indudable, a los dos principales: antisemitismo entreverado con antimilitarismo.
Pese a que, con anterioridad. Dmytryk había realizado ya para la RKO, Compañero de mi vida (1944, Tender Comrade) a partir de un guion de Dalton Trumbo, fue Encrucijada de odios la película que lo llevó ante el HUAC. Compañero de mi vida, no obstante, –dicho sea de paso– también fue acusada de ser propaganda comunista por la madre de la actriz Ginger Rogers. Esta es una anécdota memorable; la madre acusaba a la película de comunista debido a que su hija tenía que decir una frase en la que afirmaba «compartir las cosas por igual, eso es la democracia» (Humphries, 2009, pág. 128). Ridiculez de tal calibre la denunció en mayo de 1947, durante la visita del HUAC a Hollywood, pero no la repitió en el mes de octubre durante las sesiones ante los juicios (Kahn, 1948, págs. 43-44). Contamos la anécdota por ser una de las mayores memeces por las que se enjuiciaba a los profesionales del cine. Además de señalar que, durante la década de los treinta y parte de los cuarenta, las películas que se producían y realizaban ya eran supervisadas por J. Edgard Hoover, pero no por Joseph McCarty, como ya hemos señalado.
Pero sigamos. Encrucijada de odios (1947) adaptación de una novela titulada The Black Foxhole, –que no conocemos– de Richard Brooks, con guion de éste, quien poco después fue también director, y de John Paxton, era/es una película ambientada en el ejército, que transcurre en una sola noche. Aborda el tema del antisemitismo, en vez de la homosexualidad, que era el asunto en la novela. Y con este sencillo cambio, Dmytryk realiza una película que condena la xenofobia en general y al antisemitismo en particular; un antisemitismo criminal y furioso; militarizado, al ejercitarse entre soldados y oficiales; un antisemitismo, en fin, señalado como el pathos de la libertad moderna, magistralmente encarnado por una más que eficiente y soberbia interpretación de Robert Ryan. La mezcla de estos factores bastaba para propiciar un resultado explosivo para una época que los contemplaba con extremada susceptibilidad, si no con odio a flor de piel. Un resultado que ciertamente consolidó el prestigio de Dmytryk, pero también atrajo hacia su persona, como hemos dicho, toda la atención de la Comisión, o HUAC. A partir de entonces, Edward Dmytryk sufrió todos los avatares que lo hicieron ser uno de los llamados Diez de Hollywood. Y con ello su vida dio un cambio radical, además de afectar a su carrera.
Fue el FBI quien elaboró las listas de las personas “amistosas” o “favorables” e “inamistosas o desfavorables”, lo cual permitió al HUAC, durante la visita que hizo a Hollywood en mayo de 1947, entrevistar a quienes iban a comparecer ante el comité en Washington, en el mes de octubre. Muchos de los testigos “favorables” pertenecían a la Motion Picture Alliance{3}, «entre ellos su presidente Sam Wood y el actor Adolphe Menjou, así como figuras destacadas de la organización Guionistas de Hollywood, como Rupert Hugues y James Kevin McGuinnes. Otros testigos clave fueron los actores Gary Cooper y Robert Taylor, la guionista y escritora Ayn Rand y Lela Rogers (la madre de la actriz Ginger Rogers)» (Humphries, 2009, pág. 124).
En un principio figuraban en la lista diecinueve testigos “desfavorables”, si bien se citó en realidad a diez: los guionistas Alvah Bessie, Leste Cole, Ring Lardner hijo, John Howard Lawson, Albert Maltz, Samuel Ornitz y Dalton Trumbo, los directores Herbert Biberman y Edward Dmytryk, y el productor Adrian Scott. A quienes no se citó fue a los guionistas Richard Collins, Gordon Kahn y Waldo Salt, al director Lewis Milestone, al guionista Robert Rossen, al guionista y productor Howard Koch, al actor y director Irving Pichel y al actor Larry Parks. ¿Por qué a estos y no a otros, dado el número de personas de quien el FBI (y, por tanto, el HUAC) sabían que eran comunistas? Se han propuesto varias razones. «Una muy importante fue que la mayoría de los Diez de Hollywood eran judíos. Ninguno tenía hojas de servicio militar; al fin y al cabo, amonestar a un héroe de guerra con sus medallas puestas para la ocasión no caería bien a la opinión pública. Alvah Bessie era el único miembro de la comunidad cinematográfica que luchó en la guerra de España en el bando de los republicanos. Cole y Lawson habían destacado como sindicalistas militantes en la década de 1930, Scott y Dmytryk acababan de hacer la película anti-antisemita Encrucijada de odios (1947)» (Humphries, 2009, págs. 124-125).
De los 19 “testigos inamistosos” sólo declararon once (Bertolt Brecht, John Howard Lawson, Lester Cole, Ring Lardner jr., Albert Maltz, Samuel Ornitz, Adrian Scott, Alvah Bessie, Dalton Trumbo, Herbert J. Biberman, Edward Dmytryk). Todos, salvo Brecht, mantuvieron idéntica táctica ante la Comisión. El caso de Bertolt Brecht era un poco especial; al ser ciudadano extranjero, era susceptible de deportación. En consecuencia, después de negarle la autorización para que leyese una declaración escrita, su interrogatorio transcurrió por cauces distintos. En su exilio norteamericano, Brecht apenas tuvo contactos en la industria del cine. Salvo el guion para la película de Fritz Lang, Los verdugos también mueren (1943, Hangmen also die) apenas se sabealgo más de él y su relación con Hollywood. Exceptuando, claro, su famoso poema titulado, precisamente, Hollywood (1942), en el que ofrece un punto de vista poco complaciente con su industria: Para ganarme el pan cada mañana / voy al mercado donde compran mentiras. Lleno de esperanza / me pongo a la cola de los vendedores. Por lo que podemos leer, sus respuestas ante la comisión de J. Parnell Thomas fueron claras y concisas, no exentas de un sutil toque irónico.
De los 19 testigos “inamistosos” sólo quedaron sin declarar: Waldo Salt, Gordon Kahn, Larry Parks, Richard Collins, Howard Koch, el actor y director Irving Pichel, y el guionista y director Robert Rossen y el director Lewis Milestone.
El resultado de los interrogatorios fue la derrota de la comisión presidida por J. Parnell Thomas{4} que no pudo demostrar la infiltración comunista en Hollywood. Así que los 19 testigos “inamistosos” regresaron a Hollywood como héroes democráticos y la conciencia de haber ganado una batalla a favor de la libertad de expresión y de asociación en la industria del cine.
«La prensa americana acuñó la expresión Los diez de Hollywood (The Hollywood Ten) para designar a los diez prohombres que habían roto una lanza por los derechos constitucionales ante la Comisión de J. Parnell Thomas. Su regreso a Hollywood tuvo aires de festejo popular y se celebró en su honor un mitin en un estadio de base-ball» (Gubern, 1987, pág. 51).
Pero tamaña alegría duró poco. Humphrey Bogart dio la primera nota discordante. Se retractó públicamente de su actuación en el Comité de la Primera Enmienda{5}: «Fui a Washington –declaró– porque tenía el sentimiento de que unos compatriotas eran privados de sus derechos constitucionales. Ahora veo que mi viaje fue equivocado, estúpido y decidido sin reflexión» (Gubern, 1987, pág. 51).
No fue el único. Hubo otros. La inmensa mayoría de los productores se había opuesto en principio a las investigaciones de la Comisión, que juzgaban inadmisible intervencionismo en el negocio cinematográfico. Pero cuando los centros de poder de Wall Street “recomendaron” reconsiderar esta postura, los estudios siguieron fielmente las directrices de sus amos.
El 24 de noviembre, los grandes magnates de la industria tuvieron una reunión secreta en el Hotel Waldorf Astoria. El mismo hotel de Nueva York que, muy poco después de que Harry Truman crease en 1947 la CIA, en los umbrales de la guerra fría, albergaría, en el año 49, la conferencia de los rusos en la que propugnaron la paz por encima de todo ya que temían ser atacados por los americanos, y muy especialmente porque eran de sobra conscientes de que aún no tenían la bomba atómica que, no obstante, como es sabido, la obtendría muy poco tiempo después. Pero, en todo caso, la recién creada CIA, hizo cuanto pudo para boicotear la susodicha conferencia. Un hotel mítico, desde luego, del que, en pocas palabras, todo buen cinéfilo de paso por Nueva York tiene siempre curiosidad en visitar –tal fue mi caso en su momento, hace ya algunos años–, por diferentes razones. Una reunión secreta –decíamos– en la que los grandes magnates de la industria, tras dos días de deliberaciones emitieron un comunicado que suponía la capitulación en toda regla ante las presiones del capital –léase Wall Street– y ante la famosa Comisión.
«En este comunicado, los productores reunidos, afirmaban que “deploran la actuación de los diez de Hollywood”, sin necesidad prejuzgar sus derechos legales, pero admitiendo que sus acciones han constituido un mal servicio a sus patronos y han causado daño a la industria. Lo más curioso de todo es que “el mismo día en que el Congreso hizo entrega de sus citaciones por desacato, los productores, sus abogados y Johnston{6} que se reunieron en el Hotel Waldorf Astoria de Nueva York se decidieron por la lista negra. No con nombres: jamás existió una lista material, puesto que de hecho habría sido una prueba de conspiración. No obstante, tardaron dos días, pues a determinados productores, Mayer y Harry Cohn, no les agradaba perder unos empleados tan valiosos. (…). De modo que se redactó una declaración, con asesoramiento legal, mediante la cual los Diez de Hollywood serían despedidos por sus respectivos empleadores por conducta indecorosa» (Humphries, 2009, págs. 149-150)
«El 28 de noviembre la R. K. O. despidió al productor Adrian Scott y al director Edward Dmytryk; dos días más tarde la 20th Century Fox hizo lo mismo con Ring Lardner jr. y el 1º de diciembre la Metro-Goldwin-Mayer “suspendía” de sueldo a Lester Cole y a Dalton Trumbo. Los restantes cinco de la lista no estaban sujetos a contrato en aquellas fechas, por lo que su “despido” era técnicamente imposible» (Gubern,1987, págs. 55-56)
El 10 de diciembre de 1947 los “Diez de Hollywood”, perseguidos judicialmente por “desacato al Congreso” fueron fichados por la policía de Los Ángeles y dejados en libertad mediante fianza de 1000 dólares. El 12 de enero 1948 tuvieron que comparecer ante un tribunal en Washington (puesto que el supuesto delito se había cometido en el Distrito de Columbia), se declararon no culpables y regresaron a Hollywood, con gastos a cargo de sus bolsillos. Este mismo mes, los proscritos iniciaron acciones judiciales contra sus respectivos productores, por despido injustificado y reclamando una indemnización económica. «Dalton Trumbo fue el primero en presentar su demanda, contra Metro-Goldwin-Mayer, a la que siguieron las de Lardner, Cole, Dmytryk y Scott contra sus patronos. Y el 2 de marzo de marzo de 1948 iniciaron los diez una nueva acción colectiva por daños resultantes de la institución de la “lista negra”. En abril comenzaron en Washington las vistas de los procesos por “desacato al Congreso” y se resolvieron con sentencia condenatoria en los diez casos. La sentencia fue, para la mayor parte de ellos, de un año de prisión y 1000 dólares de multa, por violación de la Sección 192, Titulo 2 del Código de los Estados Unidos, lo que significa “rehusar declarar ante una Comisión debidamente constituida del Congreso”. El juez que sentenció a Biberman y Dmytryk{7}, les impuso solamente seis meses de prisión y una multa de únicamente 500 dólares, dando prueba de especial magnanimidad hacia estos sentenciados» (Gubern, 1987, págs. 57-58.)
A los tres meses de estar en la cárcel, Dmytryk recibió la visita de su esposa Jean Porter, a la que, por requerimiento de su marido, acompañaba el abogado Bartley Crum. Dmytryk les dijo que quería que difundiesen una declaración: quería confesar que había cometido una equivocación. Y así lo hizo. En su declaración pública, Dmytryk afirmó que en su declaración ante la Comisión se había equivocado, que su país estaba en guerra frente a Corea y que, al fin y al cabo, con razón o sin ella, era su propio país. Era la primera vez que uno de los Diez de Hollywood rectificaba.
En la primavera de 1951, el 25 de abril, Dmytryk se presentó voluntariamente ante la Comisión Investigadora de la infiltración roja en Hollywood interrumpida en 1947. Reconoció haber militado en el Partido Comunista en 1944 y 1945, pero demostró su actual lealtad y deseo de cooperar, ofreciendo una lista de 26 nombres de miembros del Partido que había conocido. Ante la Comisión hizo la más completa exposición hasta ahora escuchada de lo que los comunistas llamaban “Operación Hollywood”. Citó, entre otros, al escritor John Howard Lawson, y los realizadores Frank Tuttle, Jules Dassin y Michel Gordon. Dmytryk explicó que abandonó el Partido cuando éste le amenazó con sanciones por haber cortado ciertos pasajes antifascistas de su film Venganza (1945, Cornered) que le habían parecido perjudiciales a la unidad dramática del film. Rehusó responder a las preguntas de la Comisión en 1947 porque, dijo, “le parecía que ello violaba los derechos civiles constitucionales”. «Pero la guerra de Corea le hizo dudar de la sinceridad de la propaganda de paz de los comunistas y, por fin, los recientes procesos de espionaje le decidieron a revisar sus declaraciones (Time, 7 de mayo de 1951)» (Gubern, 1987, pág. 64).
Hasta aquí los datos mínimos que permiten comprender tanto el contexto sociopolítico en general como sus efectos en las distintas personas. En el caso de Dmytryk, en particular, acostumbra a decirse, que, a partir de su experiencia delatora, la carrera de Dmytryk se deslizó hacia la producción adocenada. Pero la afirmación se debe más tanto al desconocimiento de su obra como a un juicio políticamente interesado y sectario. Buena prueba de ello es el silencio al que la crítica llamada progresista lo ha sometido inmisericorde. Habría que matizar: progresista sí, pero a su manera, escasamente interesada en los hechos, y menos aún en mirar las películas. Entre nosotros, por ejemplo, se desconocen títulos, tales como, entre otros, Obsesión (The Hidden Room, 1949), o Give Us This Day (1949, Danos este día, traducido literalmente) no estrenada entre nosotros, ambas rodadas en Inglaterra en los años más críticos de la inquisición contra Hollywood. Ambas de un interés muy particular. La segunda, por ejemplo, contiene un plano terrible (0:04´:05”), de los más contundentes, e inolvidables de su filmografía: la muerte por asfixia en un contenedor que se llena en pocos minutos de cemento armado y lo ahoga enterrándolo irremediablemente, tras el derrumbamiento de una parte de la obra en construcción; adaptación de una novela de Pietro di Donato, que no en vano se titula Cristo tra i muratori (Cristo entre albañiles), según reza en el dvd que me ha permitido conocerla.
Antes de recordar a los Diez, me detendré, no obstante, en un título, que me interesa y complace especialmente: Lanza rota (Broken Lance), de 1954. A mi juicio, es un ejemplo de película “bien poco adocenada”. Por el contrario, es más bien una obra imprescindible de la historia del western; tanto, si no más, que bastantes títulos de John Ford o Anthony Mann. Y más aún, mucho más, para nosotros los españoles, pues no en vano se alude con vehemencia al imperio español como un imperio generador, partidario del mestizaje. Sin que ello niegue en absoluto las variadas obras meramente comerciales o adjetivas de Dmytryk. Defensa apasionada del mestizaje. Algo que ni por casualidad se le hubiese ocurrido a John Ford, ni siquiera en su etapa final, cuando hizo las excepcionales El gran combate (1964, Cheyenne Autum), o Siete Mujeres (1966, Seven Women). Sea dicho sin menoscabo alguno para la importancia de Ford.
Alvah Cecil Bessie, nacido el 4 de julio de 1904 y fallecido el 21 de julio de 1985. Novelista, periodista y guionista estadounidense. Sufrió prisión (diez meses) y fue incluido en la lista negra por los responsables de los Estudios Cinematográficos de Hollywood por pertenecer al grupo conocido como los Diez de Hollywood, sospechosos de pertenecer al partido comunista.
Formado en la Universidad de Columbia, combatió como voluntario en la Brigada Lincoln, de las Brigadas Internacionales, en defensa de la República Española, durante la Guerra Civil (1936-1939). Tras su regreso escribió un libro acerca de su experiencia: Men in Battle (Hombres en guerra).
Alvah Bessie escribió guiones para la Warner Brothers y otros estudios de Hollywood durante la década de 1940. Fue nominado para un Premio de la Academia como mejor historia original por la película patriótica de la Warner Objetivo Birmania (1945, Objetive Burma), dirigida por Raoul Walsh, y en cuyo guion participó también Lester Cole.
Su carrera quedó detenida en 1947, al ser convocado por la Comisión de Actividades antiamericanas (HUAC). Rehusó confirmar o desmentir su relación con el Partido Comunista de Estados Unidos y, en 1950, se convirtió en unos de los Diez al ingresar en prisión y ser incluido en las listas negras. Tras su puesta en libertad trabajó para en un club nocturno de San Francisco, encargándose de la iluminación y el sonido y con frecuencia presentando artistas.
En 1965 Bessie escribió un libro sobre su experiencia con la HUAC, titulado Inquisition in Eden (no traducido entre nosotros, que yo sepa). En 1975 apareció Spain Again, la crónica de sus experiencias como coautor y actor en la película España otra vez dirigida por Jaime Camino.
Su carrera como guionista quedó destruida por su inclusión en las listas negras y nunca regresó a Hollywood. Al final de su vida, sin embargo, tuvo que ver con el proyecto de llevar su novela Bread and a Stone al cine en la película Hard Traveling (1986), protagonizada por J. E. Freeman y Ellen Geer. El guion para la película fue escrito por uno de los dos hijos de Alvah, Dan Bessie, quien había desarrollado su carrera profesional en la industria cinematográfica. Dan Bessie ha publicado alguno de los libros de su padre que habían quedado inéditos o trabajos dispersos, entre lo que destacan sus Spanish Civil War Notebooks (Cuadernos de la Guerra de España) (2001).En su biografía familiar titulada Rare Birds: An American Family (University Press of Kentucky, 2001) su hijo Dan Bessie menciona que Alvah estaba emparentado con algunos empresarios de gran éxito: era suegro del conocido artista de carteles en los años 1960, Wes Wilson, marido de Eva, hija de Alvah, y cuñado (por parte de su primera mujer, Mary) del famoso ejecutivo de la publicidad Leo Burnett.
Alvah Bessie falleció en Terra Linda, California, a los 81 años. Su vida es el hilo conductor de la película española Hollywood contra Franco (Oriol Porta, 2009).
Herbert J. Biberman, nacido en Filadelfia (Pensilvania) el 4 de marzo de 1900 y fallecido el 30 de junio de 1971. Un cineasta misterioso, como lo califican Tavernier y Jean-Pierre Coursodon en su diccionario 50 años de cine norteamericano, editado por Akal. En su haber tiene una sola película realmente conocida, La sal de la tierra (1954, Salt of the Earth), aunque no es su única realización. Con anterioridad había realizado One Way Tickey (1935), la historia de un preso que, tras lograr evadirse, se enamora de la hija de uno de sus antiguos carceleros, una película conocida sobre todo porque fue defendida por el conocido escritor Grahan Greene; realizó asimismo Meet Nero Wolfe (1936), que es una de las escasas adaptaciones de Rex Stout, autor de opiniones de extrema izquierda y que al ver la película se negó a volver a vender sus derechos para el cine; más interesante es La raza superior (1944, The Master Race), uno de los primeros films antinazis realizados en Estados Unidos en esos años y que muestra el compromiso político que caracterizó a su director; el guion lo escribió en colaboración con Anne Froelich y Rowland Leight.
Biberman fue uno de los fundadores de la Directors Guild of America, que combatió a Sam Wood y Cecil B. De Mille, que dirigían a los grupos más reaccionarios de Hollywood. Junto a Charles Brackett, Dashiell Hammett y Donald Ogden Stewart, Biberman hizo siempre cuanto pudo por luchar contra la derecha de Hollywood.
En 1947, el HUAC (Comité de la Cámara de Representantes sobre Actividades Antiamericanas) inició su investigación sobre la industria cinematográfica. Biberman se convirtió, entonces, en uno de los Diez escritores y directores de Hollywood citados por desacato al Congreso cuando se negaron a responder preguntas sobre su afiliación al Partido Comunista Estadounidense (CPUSA). La evidencia presentada en la audiencia mostró que Biberman había sido miembro del partido comunista desde al menos 1944. Biberman y los demás fueron encarcelados por sus condenas, Biberman durante seis meses. Edward Dmytryk, el segundo director de los Diez decidió finalmente cooperar, y pudo proseguir su carrera. Pero Biberman y los demás fueron incluidos en la lista negra de los estudios de Hollywood. Debido a ello, Biberman se recorrió los Estados Unidos dando conferencias, presidiendo mítines y denunciando la histeria anticomunista propagada rápidamente por el país. En 1930 se casó con la actriz Gale Sondergaard, con la que compartió el resto de su vida.
Aunque se volvería firmemente partidario de la guerra después de que Alemania invadiera la Unión Soviética, durante el pacto Molotov-Ribbentrop, Biberman expresó contra él su abierta oposición; fue tan intensa su oposición que el FBI sospechaba que Biberman (que en realidad era judío) era un nazi.
Una vez fuera de la cárcel, y sin posibilidades de encontrar un empleo como director, Biberman creó junto a Paul Jarrico y Adrian Scott la empresa Independent Productions Company. Asesorados por Clinton Mencks, responsable de un importante sindicato obrero, decidieron inspirarse en un suceso real: una huelga de quince meses sostenida por los mineros en demanda de mayores medidas de seguridad. A lo largo del rodaje fueron numerosos los ataques violentos realizados por parte de grupos incontrolados. Además, diversos sindicatos de actores impidieron a sus miembros participar en la película, por lo que acabaron mezclándose actores profesionales con aficionados. Pero el asunto se agravó cuando la protagonista, Rosaura Revueltas, fue detenida por la policía de inmigración y expulsada a México, tardando bastante tiempo las autoridades en confesar que esta detención había sido un error. El daño, sin embargo, estaba hecho, y parte de la posproducción hubo de efectuarse en México, Al final, el montaje se hizo en condiciones clandestinas, mientras que el revelado se procesó en distintos laboratorios, a trozos y bajo nombres falsos. Pero más allá de todos estos avatares, La sal de la tierra, se erigió en una película pionera en el tratamiento de la liberación femenina, en la observación detallada de los movimientos huelguistas y en la descripción de las penurias que vivía en Estados Unidos la comunidad hispana.
Sólo en 1968 consiguió poner en pie la realización de una nueva historia, titulada Slaves (1969), una película sobre la esclavitud en los Estados Unidos de 1850. Escrita en colaboración con John G.Killens y Aliba Sherman, y dirigida por Herbert J. Biberman, no carece en absoluto de interés. Puede verse sin subtítulos en Youtube. Poco menos de dos años después de terminada, un cáncer de huesos hizo que muriese en 1971.
Lester Cole, nacido en Nueva York el 15 de junio de 1904 y fallecido el 15 de agosto de 1985 en San Francisco (California). Fue guionista y escribió numerosas películas para los estudios de Hollywood a partir de finales de los años veinte. En 1933 se unió a John Howard Lawson y Samuel Ornitz para redactar la Writers Guild of America.
En 1934 se unió al Partido Comunista Norteamericano. Entre 1932 y 1947 escribió numerosos guiones, e intervino en la escritura de diferentes películas, más de cuarenta, para diferentes estudios de Hollywood. Entre ellas cabe destacar: Painted Faces (1929), Murallas de oro (1933, Walls of Gold), Nothing More Than a Woman (1934, Nada más que una mujer), The Crime of Doctor Hallet (1938), Among the Living (1941), None Shall Escape (1944, Nadie escapará, dirigida por André de Toth), Blood on the Sun (1945, Sangre sobre el sol), Objetivo Birmania (1945, Objetive Burma!), dirigida por Raoul Walsh; Men in Her Diary (1945, El escándalo del año), The Romance of Rose Ridge (1947, La hora del olvido), entre otras. Aunque uno de sus trabajos más conocido es la película titulada Nacida libre (1966, Born Free), a partir de la novela de Joy Adamson y dirigida por James Hill.
Tras ser convocado por la Comisión de Actividades Antiamericanas, la HUAC, e investigado, fue incluido en la llamada lista negra y formó parte del grupo denominado Los Diez de Hollywood. Enjuiciado fue declarado culpables por desacato al Congreso y condenado a dos meses de prisión. Después de su experiencia con la HUAC, numerosos de sus guiones fueron llevados a la pantalla y firmados por algunos de sus amigos.
En 1981, Cole publicó su autobiografía, titulada Hollywood Red: The Autobiography of Lester Cole. En ella, cuenta un incidente de 1978 cuando llamó a un programa de entrevistas en una emisora de radio en el que estaba como invitado el ex-comunista Budd Schulberg, conocido escritor y guionista, como suponemos se sabe, (quien había testificado ante la HUAC como testigo amistoso). Según Cole, le reprochó a Schulberg, no sin acritud y agresividad, al acusarlo de “soplón”, diciéndole: ¿¡No eres el canario que cantó ante el Comité antiamericano!? ¿No eres ese canario? ¿O eres otro tipo de pájaro aún de peor calaña? ¡Solo canta, canario, canta, bastardo!, palabras que pudo pronunciar antes de que fuese silenciado por el director del programa radiofónico.
Cole estuvo casado tres veces. Sus dos primeros matrimonios terminaron en divorcio y se separó de su tercera esposa. Cole se casó con su primera esposa Jeanne “Jonnie” March en 1935. Juntos se unieron al Partido Comunista La pareja tuvo dos hijos y se divorció en 1953. A mediados de la década de 1950 se casó brevemente con Isabel (Dowden) Johnson, pero su matrimonio duró poco. Cole y Katharine Hogle, su tercera esposa, se casaron en 1956 y se separaron en 1977. Lester Cole murió de un ataque al corazón en San Francisco, el 15 de agosto de 1985.
Edward Dmytryk, nacido en Grand Forks (Canadá) el 4 de septiembre de 1908 y fallecido el 1 de julio de 1991 en Encino (Estados Unidos). Fue un director de cine estadounidense de origen ucraniano. Al trasladarse sus padres a Estados Unidos, creció en San Francisco y no fue hasta sus 31 años cuando se nacionalizó estadounidense. Se puede decir que creció entre los entresijos de Hollywood, bajo contrato con la Paramount, es decir, como chico de los recados y otros trabajos subalternos, de proyeccionista a ayudante de montaje, llegando a ser, en 1930, en esta misma compañía, ascendido a montador jefe, hasta que, en 1935, debuta en la dirección con un filme de muy bajo presupuesto, titulado The Hawk (1935), conocido también como The Trail of de Hawk, una modestísima aventura del Coyote con aires de western, que le permitió hacerse cargo en 1939 de un primer largometraje, de 65 minutos, y titulado Million Dollar Legs, a partir del cual no deja de rodar una película tras otra hasta que, en 1943, rueda la película antinazi titulada Los hijos de Hitler (Hitler´s Children), una de las primeras películas antinazis rodada en Estados Unidos, que le sacó del anonimato. Algunas de ellas son Televisión Spy (1939), Emergency Squad (1940), Golden Gloves (1940), Her First Romance (1941), Under Age (1941), The Blonde from Singapore (1941), Counter Espionage (1942), Seven Miles from Alcatraz (1943). La mayoría de ellas producidas por la Columbia, pero también por la Paramount o la RKO, y una de ellas, excepcionalmente, por la Monogram –la productora de la serie B por excelencia– la citada Her First Romance. La Monogram es la productora a la que Jean-Luc Godard dedicó su primer largometraje À bout de souffle (1959).
Como veremos, durante mitad de los años cuarenta, Dmytryk dirigió filmes muy económicos y de orientación política y social: Compañero de mi vida (1944, Tender Comrade) y, sobre todo, la magnífica Historia de un detective (1944, Murder, My Sweet), adaptación de la aclamada novela de Raymond Chandler Adiós, Muñeca, con Dick Powell en el papel de Philip Marlowe, el detective privado que luego inmortalizará, Humphrey Bogart dos años después, en El sueño eterno, de Howard Hawks.
Dmytryk sigue demostrando en sus siguientes películas la medida de su gran talento. Venganza (1945, Comered) es un excelente thriller antifascista, firmemente dirigido y lleno de novedades técnicas y narrativas. Hasta el final del tiempo (1946 Till the End of Time), una excelente película, a partir de la novela de Niven Busch, The Dream of Home, sobre los problemas de adaptación de tres soldados que vuelven a sus hogares después de combatir en la Segunda Guerra Mundial, que, curiosamente, sería estrenada sólo unos meses antes de Los mejores años de nuestra vida (1946, The Best Years of Our Lives), de William Wyler. Dmytryk consiguió su única nominación al Oscar con Encrucijada de odios (1947 Crossfire), un profundo e inteligente alegato anti-antisemita que, curiosamente, transcurre en ambientes castrenses, siendo militares sus protagonistas. Y que le costó ser citado por la Comisión de Actividades Antiamericanas en 1947. De este modo pasó a formar parte de la famosa lista The Hollywood Ten.
El director, ya nacionalizado norteamericano, fue rápidamente despedido de la RKO, instalándose durante unos años en Gran Bretaña, donde realizó algunos filmes. En 1951 no le queda otro remedio que regresar a los Estados Unidos para renovar su pasaporte, siendo inmediatamente arrestado y sentenciado a pasar seis meses en la cárcel. El 25 de abril de 1951 Dmytryk es llamado a declarar por segunda vez y es forzado a dar nombres de algunos de sus excompañeros. A cambio de su delación, su nombre fue retirado de las famosas “listas negras” vigentes en los Estudios.
Algunos de sus siguientes filmes serán prestigiosas producciones de alto presupuesto, no del todo conseguidas. El Motín del Caine (1954, The Caine Mutiny) poseía un sólido guion, adaptado de un best-seller de Herman Wouk, pero adolecía de un cierto control de la Marina Norteamericana, que exigió un cierto número de modificaciones para atenuar la carga crítica contra la armada. Dmytryk, consciente de su talento, organiza alrededor de él una puesta en escena inteligente, realizando así una obra digna pero demasiado teatral. El árbol de la vida (1957, Raintree County) fue concebida por la M.G.M. como la nueva Lo que el viento se llevó. Todo se había puesto a disposición de Dmytryk para asegurar el éxito del filme (un bestseller de Ross Lockridge, el marco de la guerra de Secesión, con la pareja Elizabeth Taylor y Montogomery Clift), pero la obra no consiguió el éxito que se esperaba. A continuación, El baile de los malditos (1958, The Young Lions) realiza una narración bélica, donde los destinos individuales de los personajes, el enorme carisma de los protagonistas, sobre todo Monty Clift y Marlon Brando, modélicamente interpretados, se imponen por encima de la historia.
Su filmografía contiene también cuatro westerns (cinco si se cuenta como tal su modestísima primera película The Hawk): Lanza Rota (1954, Broken Lance) la primera, es a mi modo de ver un western que nada tiene que envidiar a las películas de Ford o Anthony Man, una película en defensa del mestizaje que no duda en mencionar la presencia de los españoles en la zona, y en la que Spencer Tracy, está casado con una india (Katty Jurado) y cuyos tres hijos de una mujer blanca, se enfrentan entre si pese a la oposición del padre. Y El hombre de las pistolas de oro (1959, Warlock), junto a Alvarez Kelly (1966, Alvarez Kelly) y Shalako (1968, Shalako), el primer y único western protagonizado por Sean Connery, junto a Brigitte Bardot, testimonian cuanto pensaba Dmytryk de la llamada conquista del Oeste. No quiero dejar de citar otra película titulada Hombres olvidados (1953, The Juggler), en la que Dmytryk aborda el tema de la Shoah, el Holocausto, y los comienzos del Estado de Israel.
E. Dmytryk compareció en el año 1947 ante la HUAC, o Comisión de Actividades Antiestadounidenses, pero, en un principio, rechazó cooperar, por lo que fue enviado un año a la cárcel. Después de permanecer varios meses en prisión, cambió de opinión y Dmytryk tomó la decisión de testificar nuevamente. Fue entonces cuando dio nombres de miembros del Partido Comunista Estadounidense, nombres que ya eran conocidos por la siniestra comisión.
En la década de los ochenta, Dmytryk escribió varios libros sobre técnica cinematográfica: On film editing: an introduction to the art of film construction, 1984; On screen directing, 1984; On screen writing, 1985; On film making, 1986; Cinema: concept and practice, 1988, este último editado en México en 1995, y puede encontrarse con facilidad en español con idéntico título: El Cine: Concepto y práctica. También tiene publicados dos libros de memorias: Old man aut: a memoir of the Hollywood Ten (1955); y It’s a Hell of a Life, but Not a Bad Living (1978).
Ringgold Wilmer “Ring” Lardner Jr., nació el 9 de agosto de 1915 y murió el 31 de octubre del año 2000. Periodista y guionista estadounidense ganador de dos Oscars, hijo del famoso escritor y humorista Ring Lardner. Estudió en la Phillips Academy, y en la Universidad de Princeton tras lo cual se convirtió en redactor para el periódico New York Daily Mirror.
Ring Lardner Jr. se mudó más tarde a Hollywood donde trabajó como publicista y corrector antes de empezar a escribir sus propios guiones. Entre sus producciones más conocidas está La mujer del año, una película que le valió un Oscar al mejor guion original en 1942. Lardner tenía una fuerte ideología de izquierdas, que demostró ayudando a recaudar fondos para el bando republicano durante la Guerra Civil Española, donde James, un hermano suyo, combatió en las Brigadas Internacionales y fue quizás el último voluntario norteamericano muerto en la guerra, tras caer prisionero en la Sierra de Pándols en septiembre de 1938, durante la Batalla el Ebro. También estuvo implicado en la organización de manifestaciones anti-fascistas. Este activismo político no era del agrado de los dueños de los estudios, que sin embargo siguieron contratándolo para sus películas, hasta el punto de que en 1947 era uno de los guionistas mejor pagados en Hollywood, tras firmar un contrato con la 20 Th Century Fox por 2.000 dólares a la semana.
Tras la Segunda Guerra Mundial, y cuando el Partido Republicano logró el control del Congreso, se creó la Comisión de Actividades Antiestadounidenses (House Comitee of Un-American Activities), conocida con el acrónimo HUAC, bajo inspiración del senador Joseph McCarthy y presidida por John Parnell Thomas. Esta comisión comenzó una investigación en la industria cinematográfica de Hollywood, con la sospecha de que existían infiltrados comunistas entre sus trabajadores. En septiembre de 1947, la HUAC entrevistó a 41 personas que trabajaban en Hollywood y que se prestaron a testificar voluntariamente, por lo que fueron conocidos como friendly witnesses (“testigos amistosos”). Durante estas entrevistas, numerosas personas fueron acusadas de defender ideologías izquierdistas, entre ellos Ring Lardner Jr.
Lardner se presentó ante el HUAC el 30 de octubre de 1947, pero al igual que hicieron Alvah Bessie, Herbert Biberman, Albert Maltz, Adrian Scott, Dalton Trumbo, Lester Cole, Edward Dmytryk, Samuel Ornitz y John Howard Lawson (los llamados Diez de Hollywood), se negó a contestar a ninguna pregunta, alegando que la Quinta Enmienda así se lo permitía. El HUAC y los jurados de apelación no aceptaron esta alegación, y los Diez de Hollywood fueron declarados culpables de obstrucción al Congreso. Lardner fue sentenciado a 12 meses de prisión en la Penitenciaría de Danbury (Connecticut) y una multa de 1000 dólares. Fue despedido por la Fox el 26 de octubre de 1947.
Marginado de los estudios de Hollywood, Lardner trabajó durante los dos años siguientes en su novela The Ecstasy of Owen Muir, de 1954. Luego se trasladó a Inglaterra, donde escribió guiones para televisión, bajo diversos seudónimos, entre ellos los de la serie Las aventuras de Robin Hood. Su exilio finalizó cuando el productor Martin Ransohoff y el director Norman Jewison incluyeron su nombre como guionista en los créditos de la película El rey del juego (1965, The Cincinnati Kid). Los trabajos posteriores de Lardner incluyeron la película MASH (1970), por la que obtuvo su segundo Oscar y The Creates (“El más grande”), película sobre Cassius Clay, de 1977. Murió en Manhattan (Nueva York) en el año 2000; fue el último superviviente de los Diez de Hollywood.
John Howard Lawson, nacido en Nueva York el 25 de septiembre de 1894, de padres judíos inicialmente llamados Simeon Levy y Belle Hart, y fallecido en San Francisco, California, en 1977. Antes de que naciera su primer hijo, su padre cambió el apellido de la familia de Levy a Lawson. En la década de 1880, el padre de Lawson vivía en la Ciudad de México, donde fundó un periódico, Mexican Financie. Su madre murió,cuando John tenía cinco años. Como hombre de negocios exitoso envió a sus hijos a escuelas privadas. En 1906, Simeon envió a los tres niños a una gira por Europa, entre sus prioridades en la lista de actividades era ver obras de teatro. John Howard tomó notas sobre los diseños del escenario, los actores y las obras que pudo ver. En 1909, fueron enviados de gira por los Estados Unidos y Canadá. Muy joven se dedicó a escribir para el teatro. No tardó en obtener el éxito con obras como Servant-Master-lover (1916) o Standards (1916)
En 1917, cuando Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial, se convirtió en conductor de ambulancias de la Cruz Roja en Europa. Mientras estaba en el frente occidental se hizo amigo de otro conductor cuyo nombre no es otro que el de John Dos Passos.
Acabada la guerra, editó un periódico en Roma. Pero pronto regresó a los Estados Unidos y perseveró en la escritura de obras de teatro. Aunque sus obras evidenciaban ideas marxistas, algunas llegaron a estrenarse en Broadway. Títulos como Roger Bloomer (1923), Processional (1925), Loud Speaker (1927) o The International (1927) lograron un cierto éxito en la ciudad de Nueva York.
Lawson estaba fascinado por las obras que vio cuando en 1926 la Exposición Teatral Internacional de Nueva York mostró obras europeas experimentales. Después de verlas, Lawson, Dos Passos y Michael Gold (fundador/editor de la revista The New Masses) formaron la Workers Drama League para producir obras con intenciones, más bien veleidades, revolucionarias, señal inequívoca del grado de su politización. Pero pocas semanas después, tras su primera producción, los tres hombres se separaron para unirse a Em Jo Basshe y Francis Edward Faragoh y formar el New Playwrights Theatre, grupo que duró hasta 1929; el empresario millonario Otto Hermann Kahn fue su principal patrocinador.
A fines de 1926, Lawson, junto con Dos Passos y Gold, fundaron la Liga de Escritores y Artistas Proletarios. Una organización similar de la Unión Soviética les ofreció algún respaldo financiero. En agosto de 1927, Dos Passos, Gold y Lawson fueron a Boston para protestar contra el juicio de Sacco y Vanzetti. En el epílogo de su diario, Lawson escribiría que “no podía ignorar los defectos de la política y la economía estadounidenses ni dejar de involucrarse lo más profundamente posible en la lucha”.
En 1928, Howard Lawson se trasladó a Hollywood. Un compañero guionista, John Bright, recordaría más tarde que cuando llegó por primera vez a la zona “no había ningún movimiento de izquierdas”. Lawson y Bright eran los únicos miembros de la sección de Hollywood del Partido Comunista de los Estados Unidos (CPUSA). A Lawson le gustaba dar conferencias a los jóvenes actores instruyéndoles tanto para mejorar sus actuaciones, como para perfeccionar sus conocimientos sobre la historia del teatro. Poco más tarde, al dividirse el sindicato de guionistas en dos organizaciones regionales, una del Oeste y otra del Este de América, John Howard Lawson fue el primer presidente del Sindicato de Guionista de Hollywood. En 1941, Lawson sugirió a Budd Schulberg que hiciera cambios en su novela ¿Por qué corre Sammy?, publicada entre nosotros por la editorial Acantilado en 2008; Schulberg se negó y, en protesta, renunció al Partido Comunista Estadounidense. En torno al año 1947, con el comienzo en Estados Unidos de la llamada Caza de Brujas y la publicitación de la existencia de las llamadas Listas negras en los Estudios de cine, Howard Lawson no tardó en ser convocado por la HUAC. De este modo no tardó en formar parte del grupo denominado Los Diez de Hollywood.
Además de las obras de teatro y los guiones, John Howard Lawson escribió también algunos libros sobre teoría y técnica, tanto de escritura de obras de teatro como de escritura de guiones cinematográficos. Entre nosotros está traducido y es bastante conocido su libro titulado Teoría y Técnica del Guión Cinematográfico, editado en la Habana, por ediciones del ICAIC, en 1963. Su traductor del inglés al español es el cineasta cubano Tomás Gutiérrez Alea.
Algunos de los títulos de las películas en las que intervino como guionista, son: A bordo del Shanghai (1930), Bloqueo (1938), Argel (1938), Rapsodia de juventud (1939); Four Sons (1940), Earthboud (1940), Sahara (1943), Acción en el Atántico Norte (1943), Contraataque (1945), Una mujer destruida (1947), entre otras.
Algunos de los títulos de sus obras de teatro son: A Hindoo Love Drama (1915), The Spice of Life (1915), Servant-Master-Lover (1916), Standards (1916), Roger Bloomer (1923), Processional (1925), Nirvana (1926), Loud Speaker (1927), The International (1928), Success Story (1933), The Pure in Heart (1934), Gentlewoman (1934), Marching Song (1937), Parlor Magic (1963).
Entre sus guiones para el cine merecen recordarse: Dream of Love (1928), The Pagan (1929), Dynamite (1929), The Sea Bat (1930), Our Blushing Brides (1930), The Ship From Shanghai (1930), Bachelor Apartment (1931), Good-bye Love (1933), Success at Any Price (1934), Treasure Island (1934), Party Wire (1935), Adventure in Manhattan (se duda, 1936), Blockade (1938), Algiers (1938), Four Sons (1940), Action in the North Atlantic (1943), Sahara (1943), Counter-Attack (1945), Smash-Up, the Story of a Woman (1947), Cry, the Beloved Country (1952), The Careless Years (1957).
Escritos teóricos: Theory and Technique of Playwrighting, editado por Putnam en 1936; ampliado y reeditado en 1949, también por Putnam; Film in the Battle of Ideas (1953); Film. The reative Process: The Searchcforan Audio-Visual, Langage and Structure, 1964, segunda edición revisada y ampliada en 1967.
Albert Maltz, nació en octubre de 1908 y murió en abril de 1985. Fue el tercero de los tres hijos de un matrimonio judío, Bernard Morris Maltz y Lena Schereeaschetsky (más tarde Sherry), oriundos de Lituania. Formaban una familia acomodada de Brooklyn (Nueva York). Albert asistió a las clases de la universidad de Columbia, donde se interesó por el teatro, llegando a profesionalizarse como dramaturgo y escritor de ficción, y guionista.
En 1935 se hizo comunista por convicción. Llegó a afirmar a un entrevistador que era un asiduo lector de Marx, entre otros clásicos marxistas, afirmando sin tapujos “qué en ningún otro lugar de la literatura política había encontrado pensadores que luchaban contra todas las formas de explotación humana, tanto la explotación salarial, como la explotación de las mujeres por los hombres, o la explotación de las personas de color por los pueblos blancos, así como la explotación de los países coloniales por los países imperialistas. Según él, Marx pensaba que la construcción del socialismo sería la construcción del reino de la libertad”. Aunque Maltz se enteró más tarde de la represión soviética y la criticó, no obstante, “siguió simpatizando con el antifascismo, se manifestara en el partido de la Unión Soviética o en el partido comunista de Estados Unidos”
Durante la década de 1930, Maltz trabajó como dramaturgo para Theatre Union, que era una organización de artistas de teatro y activistas políticos procomunistas, que montaban producciones profesionales de obras de teatro orientadas a los trabajadores. En el Theatre Union conoció a Margaret Larkin (1899–1967), con quien se casó en 1937.
Ganó el premio O. Henry dos veces: en 1938 por El hombre más feliz de la Tierra, un cuento publicado en Harper's Magazine, y en 1941 por Tarde en la jungla, publicado en The New Yorker. Su colección de ficción corta The Way Things Are, and Other Stories se publicó en 1938, al igual que su novela Seasons of Celebration , Estos escritos y su novela de 1940 The Underground Stream se consideran obras de la literatura proletaria. En 1944 publicó la novela La cruz y la flecha, “un bestseller que narra la resistencia alemana al régimen nazi”, según un crítico
Mientras continuaba su carrera como escritor de ficción se interesó en escribir para el cine. Tras algunas colaboraciones no acreditadas, el primer crédito como guionista de Maltz fue para This Gun for Hire (1942), dirigida por Frank Tuttle, e inspirada en la novela de Grahan Greene A Gun for Sale, cuyo guion escribió en colaboración con W.R. Burnett. Por su guion para la película Pride of the Marines, de 1945, dirigida por Delmer Daves, Maltz fue nominado al premio de la Academia por el mejor guion adaptado, a partir del libro de Roger Butterfield. Durante este período, también recibió dos Premios de la Academia por documentales: el Premio de la Academia al Mejor Documental en 1942 por The Defeat of German Armies Near Moscow y un Oscar especial en 1945 por The House I Live In , un cortometraje de 10 minutos donde el cantante y actor Frank Sinatra se opone al antisemitismo mediante el uso de un incidente escenificado de jóvenes matones persiguiendo a un niño judío.
En 1947 Maltz se convirtió en uno de los Diez de Hollywood por negarse a responder a preguntas ante el Comité de Actividades Antiestadounidenses respecto a su participación en el Partido Comunista. El día que Maltz compareció ante el comité, el 28 de octubre de 1947, él y sus colegas los escritores Dalton Trumbo y Alvah Bessie, no solo se negaron a responder a la pregunta central del comité, sino que también “negaron la constitucionalidad del comité y reprendieron sus actividades”. Por negarse a responder, cada uno de ellos fue acusado por desacato al Congreso, condenado a prisión y multado. Cuando se finalizaron las sentencias de cárcel y las multas, el 29 de junio de 1950, se impusieron sentencias máximas de un año de cárcel y una multa de 1000 dólares a Ring Lardner Jr., Lester Cole, A. Maltz y Alvah Bessie”, mientras que Herbert J. Biberman y Edward Dmytryk, los dos únicos directores entre los diez, recibieron multas iguales pero sentencias de cárcel de seis meses.
Como todos los demás, Maltz fue incluido en la lista negra por los ejecutivos de los estudios. El presidente de la Motion Picture Association of America anunció que cincuenta de los principales ejecutivos de los estudios se habían reunido durante dos días y habían decidido eliminar a los diez hombres de sus nóminas y no contratar en lo sucesivo a “ningún comunista conocido”, y a negarse a volver a contratar a cualquiera de los hombres de la lista negra “hasta que sea absuelto o se haya purgado del desprecio y haya declarado bajo juramento que no es comunista”. Sus trabajos estrenados entre la cita de 1947 y la asignación de sentencia de 1950 recibieron, no obstante, cierta repercusión: casi exactamente un año después de su citación por desacato, una encuesta de críticos del Film Daily consideró su guion Ciudad desnuda, (1947, The Naked City)película dirigida por Jules Dassin, uno de los cinco mejores de la temporada 1947-48. Pero una vez encarcelado y multado, Maltz se vio obligado a luchar por conseguir trabajo. Su guion de Flecha rota (1950 Broken Arrow), dirigida por Dalmer Daves,ganó en 1951 el premio Writers Guild of America al mejor western estadounidense. Sin embargo, debido a su inclusión en la lista negra en ese momento, el guionista de la MPAA, Michael Blankfort, acordó poner su propio nombre en el guion en lugar del de Maltz como la única forma de que cualquiera de los estudios cinematográficos de Hollywood lo aceptara. Como tal, Blankfort fue nombrado ganador. En 1991, en el curso de la corrección de créditos de pantalla para guionistas de la lista negra, el Writers Guild of America reconoció oficialmente a Maltz como el único guionista acreditado por Flecha rota (1950, Broken Arrow). El voto del gremio fue unánime
Encarcelado en 1950 por su negativa en 1947 a testificar ante el Congreso de Estados Unidos sobre su presunta participación en el Partido Comunista de Estados Unidos, devino de inmediato uno de los miembros de los Diez de Hollywood.
En 1960, años después de su aparición en el cortometraje de 11 minutos y titulado The House I Live In, escrito por Albert Maltz y dirigido por Mervin Le Roy, Sinatra quiso contratarle para que escribiera un guion para una película titulada The Execution of Private Slovik (La ejecución del soldado Slovik). La decisión generó una presión pública considerable sobre Sinatra, incluido un incidente en el que el popular actor John Wayne desafió públicamente al candidato presidencial John F. Kennedy, entonces senador por Massachusetts, por si aprobaba la elección de su “compinche” Sinatra, afirmando que la opinión de Kennedy importaba “porque el señor Kennedy es quien está haciendo planes para dirigir el gobierno administrativo de nuestro país”. En el mismo artículo, Ward Bond menospreciaba a Sinatra y a quienes contrataban a escritores de la lista negra como “miembros de la tendencia reciente de lo que podría llamarse un club de ‘Contrata a los comunistas’. Sinatra, inicialmente, paró los intentos de que despidieran a Maltz, afirmando que el escritor fue contratado “porque era el mejor hombre para el trabajo; no tenía nada que ver con su orientación política”, pero al final Sinatra fue muy presionado para despedir a Maltz del proyecto y no pudo evitarlo.
Años después, Maltz y otros miembros de los Diez de Hollywood intentaron nuevamente, en 1960, luchar a favor de los miembros de la lista negra. Querían reivindicarlos. Lo hicieron mediante la presentación de una demanda antimonopolio, alegando que los estudios habían conspirado ilícitamente para restringir el libre comercio al hacer cumplir una lista negra clandestina mediante la presión para dejar sin trabajo al personal de creativos afectados. Las reseñas informativas acerca de la demanda señalaban que los demandantes “incluían a tres ganadores de los Oscar, el premio artístico más alto de la industria del cine” y que, si bien el uso de las leyes antimonopolio en una demanda de derechos civiles era “inusual”, “no era algo inédito”. Por esas fechas, Albert Maltz logró ser contratado por Don Siegel para escribir un guion, a partir de un argumento del veterano director Budd Boeticher, para la película titulada en nuestro país Dos mulas y una mujer (1970, Two Mules for Sister Sara), dirigida por Don Siegel, y que fue un vehículo para los populares Clint Eastwood y Shirley MacLaine. Dos mulas y una mujer fue la única película que Albert Maltz pudo escribir sin seudónimo.
Trabajó en distintos proyectos adicionales de escritura de guiones en sus últimos años, no todos los cuales llegaron a buen término. Tuvo el proyecto de filmar una biografía de Modigliani, que se quedó en proyecto y la película nunca se hizo. El último crédito de escritura de Maltz (como John B. Sherry) es Hangup (1974), película dirigida por Henry Hathaway. Maltz murió el 26 de abril de 1985, a la edad de 76 años por complicaciones de un derrame cerebral que había sufrido nueve meses antes. En una entrevista concedida unas semanas después de la muerte de Maltz, el actor Kirk Douglas, quien afirmó haber roto la lista negra al contratar públicamente a Trumbo en 1959 para mejorar el guion de Spartacus, dijo sobre los famosos Diez: “Yo me sentí mal por esas personas. No estaban tratando de derrocar a su gobierno. No compartí sus creencias, como tampoco simpatizo con las opiniones de Vanessa Redgrave. Pero apoyo su demanda contra la Sinfónica de Boston por cancelar actuaciones de 1982 basadas en el apoyo de Redgrave a la Organización de Liberación de Palestina.
Samuel Ornitz, Samuel Badisch Ornitz, nació el 15 de noviembre de 1890, en Nueva York, y murió el 10 de marzo de 1957. Hijo de emigrantes judíos de Europa del Este, asistió a escuelas públicas y al Colegio Hebreo. Su padre tuvo éxito en su negocio de frutos secos y quería que sus hijos continuaran con el negocio. Pero, a diferencia de sus hermanos Samuel no se mostró muy interesado en seguir con el negocio familiar y se interesó desde muy joven por el socialismo y la literatura. Desde su adolescencia disfrutaba dando charlas callejeras y escribiendo. A la edad de 18 años comenzó a trabajar como trabajador social para la Asociación de Prisiones de Nueva York (1908-1914). Luego trabajó para la Sociedad de Brooklyn para la Prevención de la Crueldad contra los Niños (1914-1920). Simultáneamente comenzó a escribir obras de teatro y en 1918 puso en escena una obra titulada The Sock, que no parece que tuviera gran éxito. Su primer gran éxito literario lo obtuvo, sin embargo, poco después, en 1923, con su primera novela titulada Haunch Paunch and Jow; al parecer, es una especie de autobiografía ficticia sobre sus raíces judías, escrita bajo la influencia del Ulises, de James Joyce, y con la que obtuvo un cierto prestigio y le dio no poca notoriedad. En 1928, Ornitz se trasladó a California para trabajar en películas, que era una industria en auge a medida que se introducían las “películas sonoras”. Al año siguiente, trabajó en su primer guion para una película de Hollywood. Hasta 1945 escribió o coescribió más de veinte guiones, entre los que pueden citarse: Thirteen Women (1932); Imitation of live (1934), sobre una joven mestiza. que se hace pasar por blanca; The Man Who Reclaimed His Head, (1934); Mark of the Vampir (1935); Follow Your Heart (1936), Army Girl (1938), Three Faces West (Rutas infernales, 1940): y They Live in Fear (1944), sobre la Alemania nazi.
En 1931, Ornitz colaboró con Theodore Dreiser, John Dos Passos y otros escritores de izquierda en el informe del Comité Dreiser, una investigación acerca de una huelga de mineros en el condado de Harlan, Kentucky, que fue reprimida violentamente por la policía privada, contratados por los dueños de las minas. Esto inspiró su obra corta, “A New Kentucky”, publicada en The New Masses en abril de 1934. En 1933, se unió a Lester Cole y John Howard Lawson, ambos también miembros posteriores de Hollywood Ten, como fundadores. del Sindicato de Guionistas.
En 1947, Ornitz fue incluido en la lista negra de Hollywood y luego enviado a prisión por negarse a testificar ante el Congreso con respecto a su membresía en el partido comunista. La evidencia presentada en la audiencia mostró que Ornitz había sido miembro del Partido Comunista Estadounidense desde al menos 1944. Poco después de salir de prisión, en 1951, Ornitz publicó La novia del sábado, una novela. La novela describe la comunidad judía del Lower East Side como un lugar de encanto y belleza, al tiempo que critica su insularidad y sectarismo. sobre el sábado con la veneración de un niño asombrado”. La novela retrata el viaje de los protagonistas desde la ortodoxia judía hasta el cristianismo liberal tolstoyano como un viaje de crecimiento.
Samuel Ornitz murió de cáncer en 1957, en Woodland Hills, California, a los 66 años. Los documentos de Samuel Ornitz, 1919-1957 se encuentran en el Centro de Investigación Teatral de Wisconsin, incluidos los manuscritos originales de sus novelas.
Robert Adrian Scott, actor, guionista y productor, nació el 6 de febrero de 2012, en Arlington, New Jersey, y murió de cáncer, el 25 de diciembre de 1972, a la edad de 60 años en Sherman Oaks, California. Hijo de exitosos padres católicos irlandeses; su padre trabajaba en la gerencia media de la Compañía Telefónica de Nueva York. Arlington fue uno de los centros de la industria textil estadounidense, un sitio clave en la historia del capitalismo industrial y un semillero de agitación obrera radical. Arlington está a 12 millas al sur de Paterson, donde la huelga de 25.000 trabajadores de la seda de 1913 reunió a socialistas, e intelectuales de Greenwich Village. En 1926, cuando Scott tenía 15 años, 20.000 trabajadores textiles en las cercanías de Passaic, Nueva Jersey, cerraron las fábricas.
El hermano mayor de Scott, Allan, fue dramaturgo (y más tarde guionista), cuya comedia Goodbye Again se presentó en Broadway durante la mayor parte de 1933. Fue padre de la actriz Pippa Scott.
Robert Adrian Scott, en 1934 se graduó en el Amherst College. Fue crítico de cine y editor asociado de la revista Stage desde 1936 hasta 1938. En 1939 se trasladó a Hollywood, California, donde irrumpió como guionista. Trabajó en el guion de Keeping Company (1940), en MGM; We Go Fast (1941), en la 20th Century Fox y The Parson of Panamint (1941) en Paramount. Scott escribió Mr. Lucky (1943) en RKO, que fue un éxito. RKO contrató a Scott para trabajar como productor. Su primer crédito en esa capacidad fue My Pal Wolf (1944). Luego produjo Murder, My Sweet (1944), una adaptación de Farewell My Lovely, de Raymond Chandler, adaptada por John Paxton y que fue dirigida por Edward Dmytryk; ya hemos hablado de ella anteriormente. Fue un éxito comercial y de crítica. El elenco incluía a Dick Powell, quien revitalizó su carrera en el papel de Philip Marlowe, y Anne Shirley, con quien Scott se casó. Luego Scott, Ben Hecht, Dmytryk, Dick Powell y John Paxton trabajaron juntos en Venganza (1945, Cornered). Al año siguiente, Scott produjo Deadline at Dawn (1946), el único largometraje dirigido por Harold Clurman. Dmytryk, Paxton y Scott volvieron a reunirse en So Well Remembered (1947), filmada en Inglaterra. Más exitosa fue Encrucijada de odios (1947, Crossfire), la siguiente colaboración entre los tres hombres. Encrucijada de odios fue nominada al Premio de la Academia a la Mejor Película y fue un gran éxito popular. Scott produjo también El chico de los cabellos verdes (1948, The Boy with Green Hair), dirigida por Joseph Losey, Una extraordinaria película, muy olvidada y poco conocida, pero que, incomprensiblemente para mí, fue en su momento un enorme fracaso de taquilla. Es una de las películas de Losey que más me gusta, y confieso impúdicamente que la veo de vez en cuando.
Scott se unió al Partido Comunista de los Estados Unidos de Washington en 1944. En octubre de 1947, Scott fue llamado a testificar durante las audiencias del Comité de Actividades Antiestadounidenses de la Cámara de Representantes en Hollywood, pero al igual que otros nueve, se negaron a testificar. La RKO lo despidió el 29 de octubre de 1947, por negarse a responder preguntas. Durante el primer año de la lista negra, volvió al periodismo, colaborando con la revista londinense Cine-Technicien. Fue sentenciado a prisión junto con los otros miembros del grupo Hollywood Ten. Edward Dmytryk, otro de los Diez de Hollywood, optó por convertirse en un testigo 'amigable' y testificó ante el HUAC en 1951. Hay quien dice que Scott lo presionó para que pusiera propaganda comunista en sus películas. En 1955, Scott publicó un ensayo titulado “Lista negra: la camisa de fuerza del liberal y su efecto en el contenido” en Hollywood Review. De 1954 a 1961, Scott se ganó la vida escribiendo para televisión telefilms como Las aventuras de Robin Hood y Las aventuras de Sir Lancelot, entre otras historias firmadas con seudónimo. Emigró a Inglaterra en 1961. En 1963, MGM-British contrató a Scott como ejecutivo de producción, poniendo fin efectivamente a su inclusión en la lista negra.
Robert Adrian Scott estuvo casado con la actriz Anne Shirley, quien posteriormente se casó con otro guionista, Charles Lederer, sobrino de Marion Davies. Más tarde se casó con Joan Scott (de soltera LaCour), también guionista y productora. Joan a veces sirvió como fachada de Robert Adrian cuando no podía publicar con su propio nombre, y más tarde ambos usaron el apellido LaCour cuando escribían en Hollywood.
Dalton Trumbo, nació en Montrose, Colorado, el 9 de diciembre de 1905, y murió en Los Ángeles, el 10 de septiembre de 1976. Fue novelista, guionista y director de cine estadounidense. Se graduó en el Grand Junction High School. Asistió durante dos años a la Universidad de Colorado.
Comenzó a trabajar para la revista Vogue. En 1937 se inició en el mundo del cine y en la década siguiente se convirtió en uno de los guionistas mejor pagados de Hollywood. Sus primeros éxitos se debieron a películas como Thirty Seconds Over Tokyo (1944), Our Vine Have Tender Grapes (1945) o Kitty Foyle (1940), con la que fue nominado al Óscar al mejor guion adaptado.
En el campo de la novela, en 1939 consiguió el Premio Nacional de Libro por Johnny cogió su fusil, novela de inspiración pacifista que surgió a raíz de la impresión que le transmitió la imagen de un soldado desfigurado en la Primera Guerra Mundial. Años más tarde, en 1971, la adaptó al cine y él mismo dirigió la película.
En 1947 se vio obligado a testificar ante la HUAC, a causa de la búsqueda de elementos comunistas en la industria del cine.
En los años 50, el futuro autor de los guiones de Espartaco, Johnny Got His Gun (basada en su propia novela, con Thimothy Bottoms, Diane Varsi, y Jason Robards) o Roman Holiday (en español, Vacaciones en Roma), fue víctima de la caza de brujas emprendida por el senador Joseph McCarthy. Fue acusado por el Comité de Actividades Estadounidenses. Prefirió seguir fiel a sus principios y sufrió cárcel durante 11 meses. Posteriormente, se exilió en México. Desde allí, continuó escribiendo con extraordinario talento para defender la libertad de expresión y siempre bajo diferentes pseudónimos. Otto Preminger y Kirk Douglas fueron los primeros en recuperar su auténtico nombre para las pantallas, al defender su derecho a firmar guiones para las películas Éxodo y Espartaco, dirigidas ambas, la primera por el propio Preminger, y la segunda por Stanley Kubrick. Años después, su propio hijo Christopher Trumbo, junto al director Peter Askin, le dedicaron un excelente documental titulado Trumbo y la lista negra.
Innecesario es añadir que Dalton Trumbo fue, naturalmente, miembro de los llamados Diez de Hollywood, y que en 1947 se negó a testificar ante la HUAC. Recientemente se le ha dedicado un biopic, la película de Jay Roach, con guion de John McNamara, titulada Trumbo, en la que el actor Bryan Cranston, representa a su protagonista.
Ganó dos Oscar, el primero por Vacaciones en Roma (1953), dirigida por William Wyler, que lanzó al estrellato a la actriz Audrey Hepburn; y el segundo por una película no demasiado conocida y titulada El bravo (1956, The Brave one), dirigida por Irving Rapper, sobre la relación de un niño mexicano y su toro de lidia, y cuyo guion escribió bajo el pseudónimo Robert Rich). Entre los numerosos guiones que escribió merece citarse, a modo de selección, por ejemplo: Tender Comrade (1944); El demonio de las armas, bajo el pseudónimo Millard Kaufman; The Prowler (1951); The Brave One (1956), Espartaco (1960), Éxodo (1960), El último atardecer (1961), El hombre de Kiev (1973), Acción ejecutiva (1973), Papillon (1973), entre otros. Murió de un ataque al corazón en 1976.
Recordaremos, para terminar, una película relativamente reciente. Me refiero a ¿Qué ocurrió entre mi padre y tu madre? (1972, ¡Avanti!) de Billy Wilder. Película con la que también concluye el libro tantas veces citados por nosotros en este artículo, Las listas negras de Hollywood. Coincidimos con él en que, por oblicua que resulte, es una clara evocación de la época que incluye los sucesos que conciernen a los Diez de Hollywood, finales de los cuarenta, principios de los cincuenta. Es una película que además de ser una comedia divertidísima incluye un último acto en el que la comedia deviene sátira feroz contra los Estados Unidos. Y que además de contar lo que cuenta, lo hace con el humor que caracteriza a sus autores, director y guionista, Billy Wilder (1906-2002) y I.A.L.Diamond (1820-1887), sino que, si hacemos caso omiso a un par de cambios en los diálogos originales en doblaje, alude, quiérase o no, al más vigente presente. Dejémoslo así como invitación, oblicua también, a que la vean si pueden.
Bibliografía
Gubern, Roman: La cazade brujas en Hollywood, Editorial Anagrama, Barcelona, 1970.
Humphries, Reynold: Las listas negras de Hollywood, Ediciones Península, Barcelona, 2009.
Kahn, Gordon: Hollywood on Trial. The Story of the Ten Who Where Indicted, Boni&Gaer, Nueva York, 1948.
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{1} Usamos el término «macartismo» a sabiendas de que hubo un especialista en el senador Joseph McCarty, que propuso que seria más apropiado emplear el termino «hooverismo» para referirse al fenómeno de la persecución de individuos de Hollywood por supuestos vínculos o simpatías con el comunismo. La razón no fue otra que el senador McCarty presidió las sesiones del Senado dedicadas al comunismo, pero jamás investigó Hollywood. Mientras que J. Edgar Hoover, director del FBI desde 1924 hasta su muerte, estuvo obsesionado con Hollywood desde la década de 1920 hasta su deceso, en 1972.
{2} Comité de Actividades Antiestadounidenses –traducido como Comité de Actividades Antiamericanas (House Un-American Activities Committee o House Committee on Un-American Activities), siglas en inglés: HUAC y HCUA– fue un comité investigador de la Cámara de Representante del Congreso de los Estados Unidos, activo desde 1938 hasta 1975.
{3} La Motion Picture Alliance for the Preservation of American Ideals fue una organización estadounidense de miembros políticamente conservadores de alto perfil de la industria cinematográfica de Hollywood.
{4} John Parnell Thomas: (1895-1970) Político estadounidense. En los últimos años de su carrera política estuvo muy implicado en la cazade brujas, iniciada por el macartismo y en especial en el juicio contra los “Diez de Hollywod”. Tras destaparse un delito de corrupción, fue condenado a año y medio de prisión, lo que supuso el fin de su vida política
{5} El Comité de la Primera Enmienda fue un grupo de actores formado en septiembre de 1947 en apoyo de los diez de Hollywood durante las sesiones celebradas por el Comité de Actividades Antiestadounidenses. Fue fundado por el guionista Philip Dunne, la actriz Myrna Loy y los directores John Huston y William Wyler.
{6} Eric Johnston era presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, pero, asumió de manos de Will Hays, el del conocido código, el cargo de presidente de la Asociación de Productores y Distribuidores de Cine, la poderosa MPPDA (Motion Picture Producers and Distributors Association), hostil con la idea misma del sindicalismo.
{7} Herbert J. Biberman (1900-1971) y Edward Dmytryk (1908-1999) fueron los únicos directores incluidos entre “Los diez de Hollywood”.
Separata de la revista El Catoblepas • ISSN 1579-3974
